Lo ocurrido en el distrito de Dinar, en Afyonkarahisar, en agosto de 2026, puso sobre la mesa un tipo de responsabilidad que la mayoría de los conductores nunca considera. En la carretera Dinar-Çay, una sustancia química derramada por un camión reaccionó tras las lluvias, extendiéndose por el asfalto y tiñendo de morado los neumáticos, las llantas, los parachoques y los bajos de numerosos vehículos que circulaban por la vía. Desde el punto de vista jurídico, el panorama resultante se engloba en un único epígrafe: daños al vehículo por pintura derramada en la vía, es decir, el daño material causado a su vehículo por la acción de un tercero. Ahora bien, ¿quién responde por estos daños?
¿Qué ocurrió y qué sanciones se impusieron?
La sustancia que se encontraba en la carretera solo pudo eliminarse después de tres días de trabajo de los equipos, que tuvieron que retirar el asfalto. Al conductor del camión se le impusieron una multa administrativa y puntos de penalización en el permiso de conducir, conforme a la normativa de tráfico. Asimismo, la Fiscalía General de la República inició una investigación penal por los delitos de «contaminación ambiental por imprudencia» y «puesta en peligro de la seguridad del tráfico». Por su parte, el Ministerio de Medio Ambiente, Urbanización y Cambio Climático impuso a las empresas causantes de la contaminación sanciones administrativas por millones de liras.
Conviene señalar aquí un error muy frecuente. Tanto la multa administrativa como la investigación penal regulan la relación entre el Estado y el infractor. El hecho de que se hayan impuesto estas sanciones no significa que la persona cuyo vehículo ha sufrido daños reciba automáticamente una indemnización. La reparación del daño material es una vía jurídica completamente distinta y debe ser reclamada por separado por el perjudicado.
¿Quién es responsable de los daños al vehículo por pintura derramada en la vía?
De conformidad con las disposiciones sobre responsabilidad extracontractual del Código de Obligaciones turco, quien cause un daño a otro por su culpa está obligado a repararlo. Cuando la carga no está debidamente asegurada o se derrama durante el transporte, la responsabilidad no suele recaer en una única persona. El conductor, el explotador del vehículo, la empresa que realizó la carga y la compañía de transporte pueden ser considerados responsables conjuntamente. La proporción en que cada uno es responsable se determina examinando las condiciones de carga y la forma en que se produjo el incidente.
El Código de Tráfico por Carretera regula además la responsabilidad del explotador del vehículo por los daños materiales derivados de la explotación de un vehículo de motor. Esta responsabilidad es una responsabilidad agravada que no se basa en la culpa; el perjudicado no tiene que probar la culpa del explotador. Por lo tanto, en los daños causados por sustancias derramadas en la carretera, la reclamación puede dirigirse a menudo contra varias partes simultáneamente.
¿Cubre el seguro obligatorio de responsabilidad civil de vehículos estos daños?
El perjudicado tiene la posibilidad de reclamar directamente contra el seguro obligatorio de responsabilidad civil del vehículo. Sin embargo, si los daños derivados de la carga o de la contaminación ambiental están cubiertos por la póliza debe evaluarse caso por caso. El texto de la póliza, las exclusiones de cobertura y la cuestión de si el hecho se considera producido durante la explotación del vehículo afectan directamente al resultado. Si es posible recibir un pago en virtud de su propia póliza de seguro de daños propios, la compañía de seguros puede ejercer el derecho de repetición contra los responsables por la cantidad pagada. Por ello, la reclamación al seguro de daños propios y la solicitud de indemnización no son alternativas, sino vías que a menudo se complementan.
La documentación del daño es determinante
En este tipo de accidentes, la fase más crítica es la prueba del daño. La limpieza o el repintado del vehículo a menudo elimina también la única prueba del daño. Por lo tanto, antes de proceder a la limpieza, es necesario fotografiar el vehículo de manera que se vea la fecha; hacer que la autoridad levante un acta en el lugar de los hechos; obtener un informe de un servicio autorizado o de un perito; y documentar mediante factura todos los pagos.
Si se discute la naturaleza o el alcance del daño, es posible solicitar al tribunal, antes de presentar la demanda, la práctica de una constatación de prueba. Esta permite que la situación existente quede registrada por un perito y facilita en gran medida la prueba en fases posteriores. Los conceptos reclamables no se limitan a los gastos de limpieza y pintura; también puede reclamarse la disminución del valor de mercado del vehículo, es decir, la pérdida de valor.
No debe dejarse pasar el plazo de prescripción
En las reclamaciones de indemnización derivadas de responsabilidad extracontractual existe un plazo de prescripción corto que comienza a correr desde que se conocen el daño y la identidad del causante. Si el hecho constituye además un delito, puede aplicarse el plazo de prescripción más largo previsto en el Código Penal. En cuanto a la reclamación a la aseguradora, existen plazos específicos basados en la póliza y en la ley. Por tanto, calcular los plazos desde el principio es determinante para evitar la pérdida de derechos.
Conclusión
Los daños al vehículo por pintura derramada en la vía no son una mera «mala suerte» que deba pasarse por alto, sino un daño material jurídicamente reclamable. El hecho de que el infractor haya sido sancionado no significa que el daño haya sido reparado. Si se identifica correctamente a los responsables, se examina el alcance de la cobertura del seguro y se documenta el daño de forma adecuada, pueden reclamarse los conceptos de limpieza, pintura y pérdida de valor. Si se encuentra con un incidente similar, el paso más importante es dejar constancia de la situación antes de limpiar el vehículo.
Este artículo tiene fines exclusivamente informativos en materia jurídica. Dado que las circunstancias de cada caso, la distribución de responsabilidades y los plazos aplicables difieren, se recomienda solicitar asesoramiento jurídico a su abogado para su situación concreta.

